Mural para el lobby de Estudio Norte
Acrílico sobre muro preparado, 6 x 3 metros. Tres semanas en sitio, montaje fuera del horario del estudio para no interrumpir la atención al público.
Casos reales de encargos resueltos: murales en interiores corporativos, series de ilustración con derechos acotados, cerámica funcional en serie corta y fotografía analógica para espacios culturales. Cada uno con su brief, sus tiempos y sus condiciones de montaje.
Tres casos reales de la oficina: mural en vestíbulo, ilustración para revista y cerámica de uso diario. Cada uno con su brief, sus tiempos y sus condiciones de derechos.
Acrílico sobre muro preparado, 6 x 3 metros. Tres semanas en sitio, montaje fuera del horario del estudio para no interrumpir la atención al público.
Seis piezas en tinta y acuarela para un número especial. Entrega en versión impresa y digital, con cesión de derechos limitada a esa edición.
Serie corta de 120 piezas con esmalte mate y pasta local. Plan de reposición anual y ficha técnica por pieza para el catálogo del hotel.
Cuando un brief avanza, casi siempre aparecen las mismas preguntas: cómo se acotan los derechos, cuánto tarda una producción en sitio y qué conviene revisar antes de firmar. Estos materiales reúnen lo que ya resolvimos con galerías, productoras y estudios.
Antes de la primera reunión
Medidas del espacio, uso previsto de la obra y si habrá reproducción impresa o digital. Con esos tres datos la selección de propuestas llega mucho más afinada.
Leer la notaFormatos de encargo
Obra única, serie corta o intervención en sala no se contratan igual. Repasamos plazos, montaje y qué cambia cuando el proyecto pasa de una pieza a doce.
Leer la notaDudas frecuentes
Cesión de imagen, derechos de reproducción por edición y responsabilidades de montaje. Son los puntos donde más se traba una negociación si no se aclaran temprano.
Leer la notaSi querés ver cómo se aplicó esto en encargos concretos, revisá los casos publicados o pasá por escenarios de uso.
Trabajar con obra original tiene un problema recurrente: encontrar al artista adecuado, verificar que puede cumplir el plazo y ordenar los derechos antes de que el proyecto avance. Nuestra oficina existe para cerrar esa brecha sin que el cliente tenga que convertirse en curador.
Cada portafolio pasa por una revisión de coherencia estética antes de publicarse. No aceptamos perfiles por volumen: si la obra no sostiene un discurso, no entra. Eso reduce el ruido cuando buscás pintura, muralismo o cerámica para un encargo puntual.
Dimensiones, materiales, tiempos de producción y rangos de honorarios orientativos aparecen antes de la primera conversación. Así el equipo de diseño o producción sabe si la propuesta encaja en el cronograma y en el presupuesto del proyecto, sin idas y vueltas.
Negociamos derechos de reproducción, cesión de imagen y condiciones de montaje en sala junto al cliente. Es la parte que suele frenar los proyectos y donde una galería, una productora o un espacio cultural necesitan respaldo claro por escrito.
Recibimos el brief y armamos tres propuestas concretas con artistas compatibles. No es un buscador ni un marketplace: es una curaduría hecha a mano para campañas, lobbies corporativos o muestras colectivas.
Representamos tanto a artistas con trayectoria como a voces nuevas. La decisión se toma por idoneidad para el encargo, no por currículum. Eso abre opciones reales cuando el proyecto pide un lenguaje específico.
Pintura, ilustración editorial, muralismo, cerámica y fotografía analógica están separadas por lógica de proyecto. Si buscás una serie para revista o una pieza de gran formato para un vestíbulo, el recorrido del catálogo cambia por completo.
Si querés ver cómo se aplica esto en casos concretos, revisá los escenarios de uso o escribinos por contacto con el brief del proyecto.