Mariana Estévez
Dirección curatorial
Doce años seleccionando obra para muestras colectivas en Santo Domingo y Santiago. Define los criterios de revisión de portafolios y acompaña la lectura de sala cuando el proyecto lo requiere.
Nacimos para ordenar el vínculo entre artistas visuales y quienes necesitan obra original para un proyecto concreto. Revisamos cada portafolio antes de publicarlo, acompañamos la negociación de derechos y sostenemos el proceso hasta el montaje en sala.
Detrás de cada portafolio publicado hay una revisión de coherencia estética, una ficha técnica verificada y una conversación sobre derechos. El equipo combina práctica curatorial, producción en taller y gestión de contratos con espacios culturales y estudios de diseño.
Dirección curatorial
Doce años seleccionando obra para muestras colectivas en Santo Domingo y Santiago. Define los criterios de revisión de portafolios y acompaña la lectura de sala cuando el proyecto lo requiere.
Producción y montaje
Coordina tiempos de taller, preparación de muro, embalaje y transporte de obra. Trabajó en montajes para hoteles boutique y lobbies corporativos con restricciones de horario y acceso.
Derechos y contratación
Redacta y revisa cesiones de imagen, licencias de reproducción y acuerdos de comisión. Su trabajo empieza antes de la firma y sigue durante la vigencia del contrato.
Cada propuesta pasa por una lectura de conjunto: coherencia de serie, calidad de registro fotográfico y claridad de la ficha técnica. Si falta documentación de materiales o tiempos, se devuelve al artista antes de publicarse.
El equipo ha acompañado encargos de ilustración editorial, murales de gran formato, series cerámicas para hotelería y fotografía analógica para campañas. Esa práctica sostiene los criterios con los que hoy se arma cada selección de tres propuestas.
Nuestra razón de ser
Artist First Choice nació de una frustración concreta: ver artistas con obra sólida perdiendo encargos por no tener quién tradujera su trabajo al lenguaje de un brief corporativo, y ver estudios de diseño eligiendo piezas genéricas por no saber dónde buscar a tiempo.
Trabajamos entre esos dos mundos. Revisamos cada portafolio antes de publicarlo, armamos fichas técnicas con dimensiones, materiales y tiempos reales de producción, y acompañamos la negociación de derechos de reproducción y montaje. No representamos catálogos infinitos: representamos obra que podemos defender.
Un portafolio entra al catálogo solo si sostiene un discurso visual propio. Preferimos cinco artistas bien documentados que cincuenta fichas sin criterio.
Cada ficha indica cuánto tarda realmente una producción: cocciones, secados, curaduría de sala. Sin promesas que después obliguen a apurar a la artista.
Cesión de imagen, reproducción y uso comercial se negocian antes de firmar. El cliente sabe qué puede hacer con la obra y la artista sabe qué está cediendo.
Que un estudio de arquitectura, una productora o un espacio cultural pueda resolver una necesidad de obra original sin improvisar: con una selección acotada, criterios de curaduría explícitos y una artista que entiende el contexto del encargo.
Del otro lado, que la artista cobre por su trabajo en condiciones acordadas y no regale derechos por falta de interlocución. Ese equilibrio es, en el fondo, todo lo que hacemos.